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Dado que una parte importante de la novela está dominada e impulsada por la trama, es fácil pasar por alto en una primera revisión la aguda descripción que el autor hace del hecho religioso, uno de los temas fundamentales en la historia. Zelazny nos invita a considerar la naturaleza de lo que consideramos un “dios”. En los mitos, las divinidades son consideradas como tales porque son inmortales y pueden realizar hazañas imposibles o tienen poderes por encima de los del resto de los humanos. ¿En qué punto esto puede hacerse realidad? Es decir, si alguien pudiera alcanzar la inmortalidad y fuera capaz de realizar actos milagrosos, ¿se convertiría en un dios?



