El año 2013 en Rusia estuvo marcado por un fuerte proceso de recentralización estatal, conservadurismo social e incremento del control político tras el regreso de Vladímir Putin a la presidencia en 2012 y las protestas ciudadanas previas. Un periodo de metamorfosis, por lo tanto, que era un reflejo de las que Anna Starobinets presentaba en la antología que ahora comentamos y que lleva el título del primero de sus cuentos.




