“En cuanto ese delfín abrió la boca y empezó a parlotear, supe que duraría poco”, comentó un espectador en internet hablando sobre “SeaQuest DSV”. La serie contaba con actores famosos, productores con talento, presupuestos abultados y un episodio piloto que arrancaba con una inspiradora voz en off del presidente John F. Kennedy. Incluso la Asociación Nacional de Educación recomendó “SeaQuest”... al principio. Porque el programa acabó naufragando –perdóneseme el mal juego de palabras – como una pésima saga submarina para niños que incluía un delfín parlanchín. Y es que, como declaró uno de sus guionistas, Carleton Eastlake, “SeaQuest” fue siempre una producción problemática.




