En 1994, el dibujante y guionista brasileño Léo comenzó a publicar en Francia una serie de ciencia ficción que terminaría convirtiéndose en el proyecto más personal y reconocido de su carrera. “Aldebarán” era una aventura ambientada en un planeta colonizado por seres humanos, pero cuya naturaleza seguía siendo un territorio prácticamente desconocido. Allí, lejos de la Tierra y de las comodidades de una civilización tecnológicamente avanzada, los descendientes de los primeros colonos habían desarrollado una sociedad rudimentaria, aislada durante generaciones y obligada a convivir con un entorno que no siempre comprendían.

