A los aficionados a la Ciencia Ficción y la Fantasía nos encanta la buena construcción de mundos. Pero preparar la obra a partir de la creación de un nuevo y sofisticado reino o futuro imaginarios suele implicar que la trama se centre en los principales arcos históricos de dicha realidad. Habiendo trabajado tanto los mínimos detalles del trasfondo, tiene sentido que el autor invierta mucho en trazar para el lector las líneas generales y la mitología del mismo: cómo salvar el mundo; cómo ganar la guerra; cómo moldear la realidad con unos pocos elementos básicos… Son historias que dan pie a grandes trilogías cinematográficas, inspiran la creación de wikis de fans y voluminosas guías ilustradas. Son, en fin, el tipo de historias que nos reconfortan cuando el mundo se nos antoja demasiado claustrofóbico y nuestra mente necesita otro para escapar a él.






