Pocas franquicias cinematográficas de los años 80 han tenido tantos problemas para asumir su decadencia y cerrar una etapa como “Terminator”. Hollywood parece incapaz de dejar descansar una saga que nació con una película de terror y ciencia ficción de bajo presupuesto y alcanzó su consagración con una ambiciosa secuela que consolidó su éxito y amplió las posibilidades de su universo narrativo. Desde entonces, cada cierto tiempo reaparece la promesa de una nueva entrega que recuperará el espíritu de las originales y devolverá a la serie su antigua relevancia. Sin embargo, buena parte de estas tentativas ha terminado en decepción para la crítica y una parte considerable del público.





