(Viene de la entrada anterior)
Si la acción de la primera temporada había transcurrido entre 1969 y 1974, los acontecimientos que se narran en la segunda se desarrollan a lo largo de varios tensos meses de 1983. Y, de nuevo, nos encontramos con un conjunto de capítulos en los que los personajes son tanto o más importantes que la trama. Regresan la mayoría de los ya presentados en la temporada anterior, pero desempeñando nuevos trabajos, teniendo nuevas relaciones y viviendo en un contexto histórico diferente, lo que obliga a la serie a dedicar la primera mitad de sus diez episodios a ponernos al día sobre lo sucedido en el hiato de una década, pero también a preparar lo que será la siguiente temporada. Para cuando las cosas empiezan a acelerarse y el suspense a aumentar, ya solo quedan dos capítulos.






