(Viene de la entrada anterior)
En el momento de escribir y publicar “El Juego de los Vor” (1990), Lois McMaster Bujold ya disponía de un personaje con una identidad bien definida y un universo lo suficientemente desarrollado como para admitir historias de muy distinta naturaleza. Miles había dejado de ser únicamente un joven que intentaba demostrar su valía y se encontraba ya operando en un sistema que debía aprender a comprender desde dentro. El Premio Hugo que ganó Bujold por esta novela en 1991, confirmó que su evolución en el género había dejado de ser una promesa para confirmarse como realidad. La suya podía considerarse ya una de las voces más influyentes de la CF contemporánea.






