El director francés Alexandre Aja fue haciéndose un nombre
en el cine de géneo ya desde su segundo film, el sangriento “Alta Tensión”
(2003), con
el que dio el pistoletazo de salida al movimiento conocido como “Nuevo Extremismo
Francés”. Los norteamericanos no tardaron en fijarse en él y lo contrataron
para el remake de “Las Colinas Tienen Ojos” (2006), uno de las pocas
actualizaciones interesantes de las varias que se hicieron por entonces con viejos
títulos de terror. A partir de ahí, ha trabajado dentro de Hollywood como
director y productor, centrándose, sobre todo, en el cine terrorífico con
títulos como “Reflejos” (2008), “Piraña 3D” (2010), “Cuernos” (2013), “La
Resurrección de Louis Drax” (2016) o “Infierno Bajo el Agua” (2019). En julio
de 2020, justo cuando Francia salía de su primer confinamiento estricto a causa
de la pandemia de Covid-19, Aja comenzó el rodaje de la que quizá es su mejor
película hasta la fecha.