El escritor estadounidense Jack Finney no fue el primero que imaginó formas de vida extraterrestres que invaden silenciosamente nuestra sociedad controlando a sus miembros o mimetizando sus formas y asumiendo sus identidades. La idea ya la había expuesto, por ejemplo, Robert A Heinlein en “Amos de Títeres” (1953), el mismo año en que llegaron a los cines “Invasores de Marte” y “Llegó del Más Allá". Y todavía antes que ellos, John W.Campbell escribió “¿Quién Anda Ahí?” (1937), relato fundamental y pionero de la paranoia biológica en la ciencia ficción. Lo que sí presentó por primera vez Finney en “Los Ladrones de Cuerpos”, fue el inquietante concepto de seres pseudohumanoides gestados en vainas.






