Cuando se habla de la creación de “Star Wars”, el nombre de George Lucas ocupa, con toda lógica, el primer plano. Sin embargo, hubo otro creador cuya aportación resultó decisiva para que aquella galaxia imaginada por el cineasta pudiera llegar hasta nosotros. Ralph McQuarrie no fue el padre original de “Star Wars”, pero sí uno de los principales responsables de que el proyecto cobrara entidad antes de existir. Sus pinturas no se limitaron a ilustrar una película que ya estaba concebida, sino que ayudaron a definir personajes, escenarios, vehículos y ambientes que acabarían convirtiéndose en parte esencial de la identidad de la saga y la cultura popular moderna.






