El concepto y la historia que Jack Finney imaginó en su novela “Ladrones de Cuerpos” (1955) han demostrado una perdurabilidad extraordinaria. De tres de sus versiones cinematográficas, estrenadas, respectivamente, en 1956, 1978 y 2007, ya hablé en sus correspondientes entradas. Toca revisar ahora la que cronológicamente fue la tercera adaptación, “Secuestradores de Cuerpos”, un proyecto inesperado que nadie parecía haber pedido.


