Aunque fueron Marvel y DC las compañías que dominaron la industria norteamericana del comic en 1990, hubo muchas otras editoriales que dejaron su huella. Una de las que más rápidamente ascendió fue Dark Horse Comics, que alcanzó cifras de ventas impresionantes para una editorial independiente. A ello contribuyeron, por supuesto, las miniseries y números especiales que lanzó protagonizados por tres iconos de la CF y el cine: Alien, Terminator y Depredador, cuyas licencias compró el editor en jefe, Mike Richardson, y que explotó con acierto en un momento en el que esas franquicias no estaban tan explotadas como en la actualidad.






