En la actualidad, Francia es justificadamente famosa por su abundante y sofisticada cultura del cómic, gran parte de cuya producción está dirigida a un público adulto. Sus guionistas y dibujantes gozan de reconocimiento e incluso celebridad en algunos casos. La calidad y cantidad de álbumes publicados ha seguido una trayectoria ascendente desde hace muchos años y su aceptación como medio narrativo y artístico en todos los ámbitos culturales ha quedado refrendada por importantes exposiciones en galerías e instituciones así como por un museo en la localidad de Angulema, donde además se celebra un prestigioso festival internacional.






