El ambiente cultural de principios de la década de los 60 en Estados Unidos y el Reino Unido no tuvo el mismo efecto liberador sobre el cine de ciencia ficción que sí había ejercido sobre la ciencia ficción literaria, que entonces empezó a dar forma a lo que enseguida se conocería como "Nueva Ola". Probablemente esto se debió a que los costos mucho más elevados de producir una película implican que la producción cultural esté más supeditada a los intereses corporativos, dejando menos espacio para lo explícitamente contracultural. Así, las películas de CF más comerciales de la época tendían a reflejar las preocupaciones políticas de la Guerra Fría, la Crisis de los Misiles de Cuba y el temor constante a la guerra nuclear, como “La Hora Final” (1959), “Punto Límite” o “Teléfono Rojo, ¿Volamos Hacia Moscú?” (1964).






