Desde comienzos del siglo XX, las teorías de Einstein sobre la naturaleza del Tiempo proporcionaron a los escritores de Ciencia Ficción una base científica a la hora de imaginar narrativas sobre desplazamientos temporales. Sin embargo, hay una modalidad del subgénero en la que los autores plantean la posibilidad de viajar en el tiempo sin sentirse obligados a explorar o siquiera justificar la mecánica del proceso. Esto, según el gusto de cada cual, podría cualificar a esas ficciones más como Fantasía que como Ciencia Ficción (ahí está la serie de Mundodisco, de Terry Pratchet), aunque si el entorno, ambientación y tono de la peripecia son realistas, suelen incluirse dentro de la CF (al fin y al cabo, el viaje en el Tiempo tampoco existe en nuestro mundo). Un caso clásico de ello es “Parentesco”, de Octavia Butler.
