lunes, 8 de julio de 2019

2008-DOOMSDAY – Neil Marshall


El británico Neil Marshall fue uno de los realizadores más prometedores dentro del género de terror en los años dos mil. Llamó la atención por primera vez con una serie B sobre licántropos, “Dog Soldiers” (2002) y a continuación tuvo un merecido éxito gracias al boca-oído con “The Descent” (2005). Antes de abandonar el fantástico para internarse en el género histórico con “Centurión” (2010), rodó su tercera y –en mi opinión- decepcionante película, “Doomsday”.

sábado, 6 de julio de 2019

1990- TEMBLORES – Ron Underwood


“Temblores” fue una de las películas de monstruos más disfrutables de la década de los noventa. Su clara y nada velada inspiración fueron las películas de monstruos de los años cincuenta, de los que tomó varios tópicos; incluso la localización en el desierto remitía a cintas clásicas como “Tarántula” o “La Humanidad en Peligro”. Aun cuando el poster promocional de la película ya revelaba claramente que la historia iba sobre unos monstruos subterráneos, los guionistas Brent Maddock y S.S.Wilson (un dúo que también había firmado los libretos de, por ejemplo, “Cortocircuito” (1986) o “Nuestros Maravillosos Aliados” (1987) ), supieron barnizar la historia de un suave sentido del humor que no anulaba totalmente el suspense sino que lo complementaba.

jueves, 4 de julio de 2019

1975- ESPACIO: 1999 (y 2)



(Viene de la entrada anterior)

“Espacio: 1999” siempre estuvo lastrada por una interpretación mediocre, tramas implausibles, personajes unidimensionales, una casi total ausencia de humor y calidez humanos, pretenciosidad intelectual y metafísica y ritmo demasiado lento. Gerry y Sylvia Anderson, especialistas en marionetas, no sabían bien cómo trabajar con seres humanos. Incluso para aquella época, las escenas resultan muy planas en su ejecución, encadenando una serie de planos medios estáticos intercalados con otros para establecer la localización; y personajes que pasaban más tiempo hablando sobre la amenaza de turno que enfrentándose a ella. Muchos de los capítulos tenían ideas interesantes, una evidente aspiración a alcanzar un tono adulto y un buen estilo visual, pero la interminable verborrea que los inunda y una narrativa cinematográfica carente de chispa hace que sus virtudes pierdan efecto. Ahí está, por ejemplo, el segundo episodio, en el que un hombre regresa de la muerte y parece como si todo el mundo en la base esperara verlo atravesar la puerta con total normalidad.

lunes, 1 de julio de 2019

1975- ESPACIO: 1999 (1)



Revisitar la televisión de la infancia es una experiencia que a menudo resulta decepcionante. Al niño de los sesenta o setenta podían fascinarle las aventuras de “Buck Rogers en el siglo XXV” (1979), pero hoy esa serie no oculta lo que siempre fue: una space opera de segunda que parasitaba el éxito obtenido por “Star Wars”. Si la “Battlestar Galactica” (2004) de Ronald Moore ha pasado a ser un clásico imprescindible del género, su predecesor de los setenta es ahora, incluso con el auxilio de la nostalgia, difícilmente digerible tanto por sus personajes como por sus tramas. Incluso las encarnaciones originales del Doctor Who no resultan recomendables más que para fans incondicionales del héroe espaciotemporal.

¿Ocurre lo mismo con la británica “Espacio: 1999”? Desgraciadamente sí, pero el estilo espectacular y al tiempo sobrio y la decisión de sus creadores de dar prioridad a las ideas sobre la pirotecnia visual, impiden que la serie caiga en la estupidez más absoluta a pesar de la implausibilidad de su premisa y lo endeble de muchos de sus argumentos. Al menos en su primera temporada, “Espacio: 1999” supo esquivar las batallas láser y combates espaciales para tratar de construir guiones alrededor de conceptos complejos.

sábado, 29 de junio de 2019

2014-GODZILLA – Gareth Edwards


Godzilla, el famoso dinosaurio gigante, fue una creación japonesa que apareció en la película del mismo título en 1954 y que se estrenó dos años después en Estados Unidos con el título “Godzilla, Rey de los Monstruos”, añadiendo varias escenas protagonizadas por Raymond Burr. Era básicamente una copia de un film anterior, “El Monstruo de los Tiempos Remotos” (1953), pero “Godzilla” fijó mejor que ninguna otra película de su género los estándares del cine de monstruos de la era atómica. Fue un símbolo de los miedos, ansiedades y traumas del pueblo japonés a raíz de las bombas atómicas de Hiroshima y Nagasaki. Su éxito propició la producción de más de treinta secuelas y un número indeterminado de imitadores.

miércoles, 26 de junio de 2019

1980- EL INCAL – Alejandro Jodorowsky y Moebius


El final de la década de los setenta y primeros ochenta fue una época propicia para la ciencia ficción en las pantallas, grandes y pequeñas. “Star Wars” había renovado el interés por el género en su vertiente espacial y los aficionados pudieron disfrutar de películas como “Star Trek” (1979), “Alien” (1979), “El Abismo Negro” (1979) “Flash Gordon” (1980), “Saturno 3” (1980) o “Los Siete Magníficos del Espacio” (1980). Hasta James Bond tuvo su aventura espacial en “Moonraker” (1979). En la televisión podían verse series como “Los Siete de Blake” (1978), “Battlestar Galáctica” (1978) o “Buck Rogers en el siglo XXV” (1979). Por su parte, el comic nunca había renegado del espacio y, de hecho, existían revistas como la francesa “Metal Hurlant” centradas casi exclusivamente en la ciencia ficción. En España, cabeceras como “1984” o “CIMOC” destinaban también buena parte de su espacio al género. En este universo de las viñetas aparece en 1980, “El Incal”, que, por su ambición y calidad gráfica, fue una obra que sobresalió del resto, fascinando a unos, confundiendo a otros pero no dejando indiferente a nadie; un comic cuya lectura hay que abordar sin esperar entender la mayoría de lo que ahí se cuenta.

domingo, 23 de junio de 2019

1981- HEAVY METAL – Gerald Potterton (2)



(Viene de la entrada anterior)

Tan Hermosa, Tan Peligrosa: Este segmento, realizado por el estudio londinense Halas & Bachelor (en el que inicialmente se pensó para hacerse cargo de toda la película) y basado en los diseños de Angus McKie y trasplantados muy libremente a un argumento de lo más absurdo, es uno de esos momentos del film –porque no es el único- en el que “Heavy Metal” parece más un producto de los setenta que de los ochenta. Naturalmente, la mayor parte del material que sirvió de base para las diferentes historias procede de esa década, pero no es ésa la única razón. Es una trama irregular y carente de dirección que empieza con unos alienígenas a bordo de una nave con forma de Smiley que abducen a un científico y una secretaria cuando están en una reunión gubernamental para abordar el peligro que suponen las mutaciones en monstruos verdes que están afectando a muchos americanos; y termina con la tripulación extraterrestre drogada hasta las cejas con una especie de cocaína, tratando de aterrizar la nave en el hangar de una estación espacial mientras la secretaria –el científico acabó deshecho en el transporte a la nave-, tras acostarse con un robot, discute con él la posibilidad de contraer matrimonio.