sábado, 22 de noviembre de 2014

1938- 1945- TRILOGÍA CÓSMICA – C.S.Lewis (1)



Casi cualquier manual sobre historia y teoría de la Ciencia Ficción subraya la diferencia esencial en tono y propósito en la forma en que, entre mediados del siglo XIX y mediados del XX, se trató el género en Norteamérica y Europa (aunque dentro de esta última también cabría hacer diferenciaciones). En concreto, se resalta cómo en el viejo continente la ciencia ficción se utilizó como recurso para formalizar profundas reflexiones sociales, filosóficas o políticas, mientras que en Estados Unidos sirvió principalmente como marco genérico de aventuras heroicas o misterio.

La aparición y masiva diseminación del fenómeno de las revistas pulp marcó de forma decisiva el desarrollo de la ciencia ficción mundial y, en concreto, la publicación de “Amazing Stories” por parte de Hugo Gernsback, una revista centrada exclusivamente en la ciencia ficción que abrió una brecha entre la vertiente más lúdica y ligera del género y la más intelectual. Representantes de esta última –circunscribiéndonos sólo a Gran Bretaña- fueron escritores de la calidad de Aldous Huxley, Olaf Stapledon o C.S.Lewis.

lunes, 17 de noviembre de 2014

2009- LOS SUSTITUTOS – Jonathan Mostow




En su momento llamó la atención que a “Los Sustitutos”, una producción de Walt Disney Studios bajo el sello Touchstone, no se le organizara el habitual pase previo para los críticos. Esa decisión se interpretó como un intento de evitar malas críticas antes del lanzamiento de un producto en el que ni siquiera el estudio tenía confianza. ¿Por qué? No se sabe, pero quizá los ejecutivos pensaron que no había suficientes dosis de acción para el público objetivo –el adolescente- que ellos habían considerado desde el inicio; o pensaron que era un producto demasiado cerebral para el poco exigente espectador medio; o quizá fue que tuvieron miedo del aspecto anti-heroico que mostraba un icono del cine de acción como Bruce Willis, su protagonista.

Sea como fuere, el estudio ni se gastó demasiado en publicitar la película ni quiso suavizar las cosas con los críticos. Sin embargo, cuando los aficionados a la ciencia ficción fueron a ver la cinta, se encontraron con una grata sorpresa. Y es que “Los Sustitutos” resulta ser un producto considerablemente más competente que buena parte de los bien publicitados blockbuster que se estrenan en un año cualquiera.

domingo, 9 de noviembre de 2014

1960- VENUS MÁS X – Theodore Sturgeon






Tras la Segunda Guerra Mundial, el mercado editorial norteamericano entró en un periodo de expansión en el que se popularizó el formato de libro de tapa blanda. Al mismo tiempo, y hasta cierto punto gracias a ello, la ciencia ficción alcanzaba su madurez al disponer sus autores de un formato que les permitía desarrollos más complejos de sus historias e ideas y el acceso a un público más amplio.

También por entonces el género inició una deriva escéptica y pesimista. El desarrollo del armamento nuclear a gran escala y la amenaza real que ello suponía para la vida sobre el planeta hizo que muchos autores vieran a la tecnología más como un arma de destrucción masiva que como una herramienta con la que construir un brillante futuro. Pero no fueron todos. Theodore Sturgeon, uno de los principales escritores de ciencia ficción de los cincuenta, fue uno de los que trató de oponerse al sentimiento anti-utópico que se había asentado en la sociedad.

lunes, 3 de noviembre de 2014

1998- FIRST WAVE






A mediados de los noventa, American Zoetrope, la productora cinematográfica y televisiva de Francis Ford Coppola, se planteó la posibilidad de lanzar una nueva serie televisiva de acción. Para ello, contrataron al guionista Chris Brancato, que había comenzado su carrera como ayudante de producción para la serie antológica de terror de los ochenta “Cuentos desde la Oscuridad” y escrito en 1998 la secuela de “Species”, una película de invasiones extraterrestres. Para su nuevo encargo, dijo haber buscado inspiración en dos clásicos televisivos de los sesenta: “El Fugitivo” y “La Dimensión Desconocida”.

La pesadilla de Cade Foster comenzó cuando realizaba una presentación de sus productos en una sala de reuniones. A mitad de la misma, ve cómo, desde su maletín, le mira una horrible cabeza decapitada. Luego averigua que su tarjeta de crédito y fondos en el banco han desaparecido misteriosamente. Su jefe recibe un email anónimo desvelando su pasado como criminal: “Treinta y dos robos, tres atracos a bancos, falsificador experto, maestro del disfraz y considerado peligroso aun cuando no utilice armas”. A raíz de esto, Foster es despedido inmediatamente.

martes, 28 de octubre de 2014

1961- THE STAR ROVERS




Ya hemos comentado extensamente en este blog la importancia para el género en su versión gráfica que tuvieron las colecciones de ciencia ficción que DC publicó en la década de los cincuenta y sesenta: “Strange Adventures” y “Mystery in Space”, ambas creadas por Julius Schwartz, uno de los mejores editores de la historia del medio. En sus respectivas entradas hemos ido analizando algunas de las series que fueron apareciendo en esos títulos: Star Hawkins, Adam Strange, el Museo del Espacio o los Caballeros Atómicos. El peculiar y no siempre bien avenido trío de personajes que ahora comentamos también nació y vivió su breve existencia en las páginas de esas dos míticas colecciones.

domingo, 26 de octubre de 2014

1980- EL FINAL DE LA CUENTA ATRÁS – Don Taylor




Las historias de viajes en el tiempo que quieren abordar el tema con cierta seriedad son terreno resbaladizo. Las paradojas temporales, los universos paralelos, las historias alternativas, los puntos dunbar… son conceptos que desafían la lógica cotidiana y que pueden dar dolor de cabeza no sólo al espectador/lector sino también al autor que debe tratar no sólo de atar todos los cabos con una mínima coherencia, sino de atreverse a plantear y resolver ideas desafiantes que animen a la reflexión. “El final de la cuenta atrás” no supo hacerlo.

viernes, 24 de octubre de 2014

1943- EL JUEGO DE LOS ABALORIOS -Herman Hesse




No es habitual que los grandes nombres de la Literatura, así con mayúscula, aparezcan en este blog. La ciencia ficción –como en general toda la literatura de género- ha sido a menudo despreciada silenciosamente por aquellos que se consideran guardianes y practicantes de la “Alta Cultura”. Pero de vez en cuando alguno de ellos encuentra que una ambientación futurista puede servir a sus propósitos. Fue el caso del escritor alemán naturalizado suizo Herman Hesse y de la obra que ahora comentamos. Eso sí, la élite intelectual nunca reconocerá que el libro en cuestión pueda encuadrarse en un género “menor” como la ciencia ficción.