(Viene de la entrada anterior)
Y hablando de criminales, éstos ya no acaban confinados en prisiones físicas sino que sus mentes son digitalmente almacenadas, a veces durante cientos de años, mientras sus cuerpos originales son vendidos o alquilados. Lo que antaño se denominaba asesinato ahora es “daño orgánico”, investigado por una division especial de la policía. La pila cortical de la víctima es descargada en un centro y, aunque no tenga dinero para un reenfundado, puede ser “descongelada” e insertada temporalmente en un cuerpo para que preste testimonio ante un tribunal…antes de volver al confinamiento digital.

