Cuando el 12 de noviembre de 2007 falleció Ira Levin, muchos de los obituarios que se publicaron en la prensa resaltaron al escritor únicamente en base a que sus novelas de suspense y piezas teatrales habían sido adaptadas al cine (“Un Beso Antes de Morir”, “La Semilla del Diablo”, “Las Esposas de Stepford” –dos veces-, “Los Niños del Brasil”, “La Trampa de la Muerte”, “Acosada”). Sin embargo, es una pena que sus logros como novelista hayan sido tan a menudo pasados por alto.

