“Tenet” es quizá la película de Nolan más compleja, ambiciosa y autoreferencial hasta la fecha, un thriller de espionaje y acción que juega con el tiempo y nuestra percepción del mismo y cuyo protagonista se ve arrojado a una guerra existencial en la que no es el Tiempo el que se usa como arma sino la entropía. “Tenet” tiene todos los tropos clásicos de una película de James Bond, pero también el sabor de una fantasía científica que nos recuerda lo incognoscible que puede ser el mundo ordinario que damos tan fácilmente por sentado.


