El Seisaku Linkai o "Comité de Producción", extendido y asumido masivamente tras el éxito de “Evangelion”, ha sido el modelo de negocio estándar bajo el cual se ha financiado casi todo el anime japonés desde los años 90. ¿Y en qué consiste exactamente? Imagina que quieres hacer una película que cuesta millones de dólares. En lugar de que un solo estudio de animación aporte todo el dinero y asuma todo el riesgo, se forma un "club" o “comité” de empresas que se reparten la cuenta... y las ganancias.






