En 2021, el éxito de la película coreana “Barrenderos Espaciales” vino a confirmar que el público de todo el mundo, por alguna razón, siente cierto cariño por las historias que mezclan ciencia ficción y basura. Algunos ejemplos en otros formatos son novelas como “Deadly Litter” (1959), de James White; o “Terminal Alliance” (2017) de Jim C.Hines; el manga “Planetes” (1999-2004) de Makoto Yakimura y su excelente traslación al anime (2003); el comic “Basura” (1989) de Carlos Trillo y Juan Giménez; o series de televisión como la que ahora nos ocupa: “Quark” (en España, “La Escoba Espacial”).






