Para mucha gente, es imposible escuchar la palabra “mutante” y no pensar inmediatamente en los X-Men, el venerable grupo de superhéroes de Marvel creado en los 60 y devenido franquicia multimillonaria que ha dominado la cultura popular en las últimas décadas. Pero lo cierto es que el subgénero de mutantes es muy anterior en la CF, habiendo ofrecido auténticas joyas literarias, normalmente con personajes cuyas capacidades extraordinarias tenían que ver con la mente, un aspecto, claro, no tan llamativo como hombres que disparan rayos por los ojos o que se convierten en hielo, conceptos éstos que, bien realizados, resultan mucho más atractivos en el cine.





