(Viene de la entrada anterior)
Esa nostalgia, que parece ser uno de los motores de la cultura popular del siglo XXI, halla su reflejo en la propia trama de la película a dos niveles. El primero es convertir la idea del hogar en un tema recurrente de la historia, desde la obsesión de Rey por regresar a Jakku al consejo que recibe Han para que “vuelva a casa”. Cuando, ya lo he dicho, entra en el Halcón, le dice a Chewie que están en casa. El segundo, es que la nostalgia funciona como sustento de la trama. Queda claro que los personajes más jóvenes han crecido escuchando historias y leyendas de lo ocurrido en la primera trilogía. Rey se pregunta si alguna de ellas fue verdad o si incluso los Jedi existieron alguna vez. Kylo Ren parece un cosplayer de Darth Vader, imitando no sólo su atuendo sino incluso su voz de barítono.






