Libros, películas, comics... una galaxia de visiones sobre lo que nos espera en el mañana
jueves, 19 de mayo de 2016
1969- EL VALLE DE GWANGI – James O´Connolly
No creo que sea necesario demostrar la versatilidad del western como género. Su marco geográfico, temporal y conceptual ha permitido contar todo tipo de historias, pero sin duda sus pioneros cinematográficos no pensaron que un día a alguien se le ocurriría mezclar el desierto y los cowboys con dinosaurios. Eso es precisamente lo que hace “El Valle de Gwangi”, una idea que, sobre el papel, es atractiva para cualquier amante del cine de aventuras. Y, sí, ofrece mucho de ambas cosas y contiene al menos una de las secuencias imprescindibles para cualquier entusiasta del cine de dinosaurios. El problema es el mismo del que adolecían muchas de las películas de monstruos en las que participó el legendario artista de los efectos especiales Ray Harryhausen, desde “El Monstruo de los Tiempos Remotos” hasta “La Isla Misteriosa”: los efectos especiales son mucho mejores que el resto de la película.
lunes, 9 de mayo de 2016
1951- FLASH GORDON - Dan Barry
Alex Raymond dibujó la plancha dominical de Flash Gordon desde enero de 1934 hasta abril de 1944, cuando se alistó en los Marines para combatir en la Segunda Guerra Mundial. Fue durante esa etapa inicial que el personaje consiguió un rotundo éxito, siendo adaptado a otros medios y protagonizando tres seriales cinematográficos que aún lo hicieron más popular. Los sucesores de Raymond en el comic siguieron su estela, pero carecían de la brillantez artística de su predecesor y tampoco pudieron aprovecharse de unos guiones, escritos por Don Moore, que cada vez se antojaban más rancios. Austin Briggs, el ayudante de Raymond y un dibujante bastante competente, se hizo cargo de la página dominical desde mayo de 1944 a junio de 1948. También dibujó la tira diaria –que contaba historias diferentes de la plancha dominical- desde su arranque el 27 de mayo de 1940 hasta su cancelación en junio de 1944-. Emmanuel Mac Raboy sustituyó a Briggs en la página dominical en 1948, permaneciendo en ella hasta su muerte en 1967.
sábado, 30 de abril de 2016
2010-SPLICE: EXPERIMENTO MORTAL – Vincenzo Natali
El canadiense Vincenzo Natali debutó como realizador cinematográfico con la original “Cube” (1997), un extraño e ingenioso thriller a mitad de camino entre el terror y la ciencia ficción conceptual que le valió elogiosas críticas. A continuación rodó “Cypher” (2002) y “Nothing” (2003), también adscritos a la ciencia ficción y de recomendable visionado. Aunque “Splice: Experimento Mortal” fue su cuarto film, en realidad llevaba trabajando en él desde que finalizó “Cube”, aunque retrasó su puesta en marcha a la espera de que los efectos especiales estuvieran a la altura de las exigencias del guión. Por fin, consiguió para su rodaje no sólo la financiación de diversas productoras canadienses, francesas y una americana, Dark Castle Entertainment (que llevaba años imprimiendo su sello en cintas de género fantástico como “House on Haunted Hill” (1999), “13 fantasmas” (2001), “Gothika” (2003) o “La Casa de Cera” (2005)) sino el propio aval de Guillermo del Toro y Joel Silver, que figuraron como productores ejecutivos.
martes, 26 de abril de 2016
2008- BABYLON – Mathieu Kassovitz
Puede que Francia sea uno de los pocos países que más hayan hecho para mantener con vida y dignidad al cine ciberpunk. Uno de sus films más influyentes fue, por ejemplo, “El Quinto Elemento” (1997), de Luc Besson, cuya fusión de acción ciberpunk y la temática metafísica de una mesías adolescente, todavía alimentan casi diez años después películas como la que ahora comentamos. Desde comienzos del nuevo siglo hemos podido ver otras incursiones galas en el ciberpunk más o menos explícito en “Distrito 13” (2004), “Immortel, ad vitan” (2004), “Renacimiento” (2006) o “Chrysalis” (2007).
El director francés Mathieu Kassovitz salió de la nada con su segundo film, “El odio” (1995), sobre la violencia incubada en los barrios de minorías étnicas de su país. A partir de entonces, el realizador se movió en el terreno del cine de género con “Los Ríos de Color Púrpura” (2000), un thriller sobre asesinatos y programas eugenésicos; la fallida producción americana “Gothika”, una historia de fantasmas con el sello de Dark Castle; y, por fin, su sexto film, “Babylon”, una incursión en el campo del cine de ciencia ficción ciberpunk.
miércoles, 20 de abril de 2016
2009- LA CHICA MECÁNICA – Paolo Bacigalupi
La concesión de premios siempre es un tema polémico sobre el que rara vez hay consenso. Los críticos suelen disentir unos de otros y el público con ellos. Hay obras galardonadas que al cabo de cinco años han quedado viejas y otras que no lo son y que todo el mundo considera clásicos. Pero muy de vez en cuando, aparece algún libro en el que todos parecen ponerse de acuerdo, como fue el caso de “Neuromante” (1984), de William Gibson, que ganó el triplete de los premios más importantes del género fantástico: el Hugo, el Nebula y el Philip K.Dick. Hubo que esperar nada menos que un cuarto de siglo para que se produjera la misma conjunción, y nada menos que, como había sido el caso de “Neuromante”, en una novela de debut: “La Chica Mecánica”.
viernes, 15 de abril de 2016
1993- ATRAPADO EN EL TIEMPO – Harold Ramis
En el mundo anglosajón, cuando alguien siente que su vida se ha convertido en algo insufriblemente monótono y rutinario, se refiere a ello como “El Día de la Marmota”, título en inglés (“Groundhog Day”) de la película que ahora comentamos. Esa intrusión de un film en el habla cotidiana dice mucho acerca del impacto que ha tenido en aquellos que lo han visto. Y es que esta cinta dirigida por Harold Ramis no es una simple comedia, sino una reflexión sobre la vida y la forma en que decidimos pasar por ella.
martes, 12 de abril de 2016
1979- BUCK ROGERS EN EL SIGLO XXV
En los años setenta del pasado siglo, los miedos asociados a la Guerra Fría empezaban a difuminarse al mismo tiempo que la llegada de Estados Unidos a la Luna en 1969 diluyó la fascinación del país –y, en realidad, de casi todo el mundo- por la carrera espacial. Así, las posibilidades y riesgos potenciales de la investigación científica fueron motivo de menos interés en el imaginario social de lo que lo habían sido diez años atrás. Ello es sin duda uno de los factores que hicieron que las producciones televisivas de CF fueran tan escasas a comienzos de la década.
Hubo, claro, otros factores. La fallida intervención de Estados Unidos en Vietnam, la crisis energética y el Watergate se combinaron con el temor cada vez más extendido a las consecuencias de la superpoblación y la contaminación ambiental para suscitar un sentimiento de cinismo y pesimismo acerca de lo que aguardaba en el futuro. En el cine de CF, ello se tradujo en una cadena de películas distópicas entre las que podemos citar “La Naranja Mecánica” (1971), “El Último Hombre…Vivo” (1971), “Naves Misteriosas” (1972), “Cuando el Destino nos Alcance” (1973) o “Zardoz” (1974). En la televisión norteamericana, menos proclive a amargar a sus espectadores con semejantes visiones del futuro, el resultado fue la casi desaparición de los programas de ciencia ficción.
La situación era algo mejor en la televisión británica, aunque también es verdad que la serie más importante de la década fue el “Doctor Who”, que no era sino un superviviente de los sesenta. Entre las nuevas series que los ingleses pudieron ver en sus pantallas estuvieron “UFO” (1970-71), “Espacio: 1999” (1975-77) y, ya al final de la década, la interesante “Los 7 de Blake” (1978-81).
El inesperado e inmenso éxito comercial de “Star Wars” en 1977 cambió completamente no sólo el panorama cinematográfico, sino también el televisivo. A su sombra nació, por ejemplo, “Battlestar Galáctica” (1978-79). La favorable acogida de ésta en la ABC llevó a su vez a la NBC a revivir un clásico del género: “Buck Rogers en el Siglo XXV”.
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