miércoles, 15 de marzo de 2017

2002- MINORITY REPORT - Steven Spielberg


Steven Spielberg es probablemente el director con mayor éxito comercial de Hollywood y su nombre se convirtió, ya desde los inicios de su carera, en sinónimo de películas que desprenden cierto sentido de la maravilla e inocencia infantil aun cuando muchas de sus películas más recientes tengan un tono mucho más oscuro. Una parte importante de su trabajo puede encuadrarse dentro de algún género concreto, incluido, claro está, el de la ciencia ficción. Sus primeras y todavía muy recordadas incursiones en este campo fueron “Encuentros en la Tercera Fase” (1977) y “E.T.el Extraterrestre” (1982). Son películas muy emotivas que transmiten de forma ejemplar un genuino sentido de comunión con los misterios y las maravillas del universo.

viernes, 10 de marzo de 2017

2005- CRÓNICA DE TIERRA 2 – Jordi Sierra y Fabra


Los robots han sido siempre uno de los temas más queridos por la ciencia ficción, y ello aun cuando transcurridos más de cien años desde la conformación definitiva de ese concepto tecnológico, no parece que vayamos pronto a compartir nuestro mundo con androides inteligentes y autoconscientes. En realidad, son más las máquinas y el mundo virtual los que se perfilan como nuevos amos de la civilización. Pero a la postre, esa incapacidad de la mayoría de los autores para “predecir” el futuro es irrelevante. Porque los robots no son sino una excusa para reflexionar sobre otros temas, especialmente sobre nosotros mismos como especie.

miércoles, 1 de marzo de 2017

2012- LOOPER – Rian Johnson


El del viaje en el tiempo es siempre un tema complejo que plantea un desafío conceptual tanto al guionista como al espectador. No son historias fáciles de escribir y muchas de ellas no consiguen estar a la altura de las ideas sobre las que se apoyan. En el ámbito cinematográfico, por ejemplo, tenemos aquellas que se limitan a extraer el humor del choque cultural que sufre el pasajero temporal, como “Regreso al Futuro” (1985) o “Las Alucinantes Aventuras de Bill y Ted” (1989); otras usan el desplazamiento en el tiempo como mera excusa para montar una historia de acción, como “Terminator” (1984) o “Timecop” (1994); y otras, en fin, no se atreven a explorar las últimas consecuencias del escenario que plantean, como “El Final de la Cuenta Atrás” (1980). Dentro de este subgénero en el que resulta tan fácil cometer enormes agujeros de guión, “Looper” es una de las cintas que mejor se desenvuelven.